Inesperado
Todavía no se habían acallado los ecos de la renuncia, luego retirada, del ministro de Economía Danilo Astori, cuando en la noche del domingo el jefe de la Economía uruguaya introdujo un nuevo elemento de polémica que no estaba en la agenda, al mostrarse partidario del cobro de matrícula universitaria.
A pesar que la propuesta de Astori fue lo suficientemente matizada; por ejemplo habló de que se debía contemnplar a los sectores más humildes, el tema, se sabe, es altamente irritante para cierta parte, quizás la mayoría, de la izquierda uruguaya.
La propuesta de Astori cayó como una bomba y cosechó por todos lados rechazos y algunos aplausos; pero no desde el partido de gobierno o de la propia Universidad pública.
En el mismo programa, Código país, Astori dijo algo que debería haber sido la portada de los diarios y el comentario del lunes, además del triunfo de la selección uruguya; dijo Astori: “si todo va bien, el año que viene vamos a estar adelantando pagos al FMI para tener menos condicionamientos. En el programa de tres años vamos a estar amortizando el 40% de la deuda con el organismo”.
Esta es, sin duda, para el gobierno y para el país, una gran noticia, pero fue opacada, una vez más, por la torpeza a la hora de comunicar, uno de los puntos altos de este gobierno y que hasta ahora no había sido un problema para Astori.


