Sobre un plagio y sobre el plagio
El pasado sábado en el diario El País, en el suplemento Qué Pasa, se publicó una nota firmada por el periodista y coordinador de la publicación Leonardo Haberkorn, denunciando un plagio efectuado en las páginas de La República por una periodista de la plantilla del diario.
Casi simultánemanete al momento en que tomaba conocimiento del hecho, una llamada del diario me alertó sobre el mismo hecho; un lector había detectado el mismo plagio. Haberkorn escribió la nota en base a una carta que recibió de otro lector. Como secretario de redacción tuve que tomar medidas sobre el tema. Llamé a la periodista quien en principio me negaba que hubiera plagiado nota alguna pero, ante la evidencia de los hechos admitió que por hacer las cosas apuradas optó por el fácil camino de copiar. La periodista es joven; hace tan sólo dos años que está en el mercado trabajando en el diario. Tras la muerte de Raúl Forlán asumió tareas de todo tipo en la sección Cultura y lo hacía a gusto y con facilidad y denotando laboriosidad. Rápidamente se hizo conocer entre los sellos discográficos y el pequeño medio cultural uruguayo, sobre todo el de la música. Había, sin embargo, alguna duda sobre muchas de sus notas, en tanto manejaba allí un lenguaje depurado que no tenía, muchas veces, en la conversación diaria. Sin embargo, un seguimiento de su trabajo no dio resultados sobre eventuales dolos. Hasta que llegó el recital del Indio Solari.Lo que sigue es la nota que escribió y publicó Haberkorn en Qué Pasa y luego está la nota que publiqué el lunes en La República, dando cuenta de los pasos seguidos por la Secretaría de Redacción y algunas consideraciones sobre el tema de los plagios.
Algunas costumbres nunca cambian
El lector Juan Sabas envió a Qué Pasa una carta relatando las muchas "coincidencias" que encontró entre un artículo del diario argentino Página 12 y otro de La República.
El 14 de noviembre el periodista Mariano Blejman escribió en Página 12 sobre un recital que el músico de rock Indio Solari, ex cantante de los Redonditos de Ricota, ofreció en la ciudad de La Plata:
"Algo no demasiado normal debe suceder en la cabeza de una persona que no suele mostrar sus ojos en público, y que pasa del ostracismo más profundo durante cinco años a tocar dos noches seguidas frente a 50 mil personas por vez".
Esta semana, el martes 6 de diciembre, la periodista Eliana Sosa escribió en La República sobre el recital que Solari ofreció en el Velódromo de Montevideo:
"Algo no demasiado normal debe suceder en la mente de una persona cuando no suele mostrar sus ojos en público y que pasa del ostracismo más entumecedor para tocar ante trece mil personas en un Velódromo repleto de público sediento de música".
El periodista de Página 12 continuó:
"Del hermetismo paranoide a la furia rockera. Sin escalas. Cuatro años evitando contacto con el público que su mismo silencio ayudó a mitificar, creando un caldo de cultivo para las huestes ricoteras, hasta que de pronto Carlitos Solari decide volver al escenario".
La periodista de La República continuó:
"Del hermetismo paranoide a la furia rockera, sin escalas. Cinco años sellando ese pactado e inquebrantable silencio que su misma ausencia ayudó a mitificar para crear un caldo de cultivo para muchedumbres ricoteras".
El periodista de Página 12 continuó:
"Tal vez ese espíritu de encierro haya quedado reflejado en el nombre de su banda: Los fundamentalistas del aire acondicionado".
La periodista de La República continuó:
"Tal vez esa introspección que le llevó cinco años de encierro absoluto contribuyó para la creación del nombre de su propia banda: Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado".
El periodista de Página 12 continuó:
"Como sea, al menos una cosa queda en claro a partir de su magnífica vuelta: el capital simbólico obtenido por Patricio Rey y Los Redonditos de Ricota durante 20 años de carrera ha sido arrebatado por el Indio. Es él, sin duda, quien se ha quedado con la criatura. Es la imagen, la remera, la voz inconfundible y, encima, su carisma escénico sigue intacto".
La periodista de La República continuó:
"Lo cierto, es que 20 años de duelos escénicos han servido para constatar que Solari se arrebató la furia ricotera. Es él, sin dudas, quien se ha quedado con la criatura, con la voz inconfundible y con un carisma escénico intacto".
El periodista de Página 12 continuó:
"El sábado, miles de personas que encararon su travesía hasta La Plata llegaron sin hacer diferencias con el pasado. Como si nadie se hubiese enterado del fin, los cantos ricoteros guardados en los placares de la memoria, las banderas de ‘PR’ (Patricio Rey), el clásico ‘vamo’ lo redó’, o aquel de ‘A Bulacio lo mató la policía’, fueron mayoría frente a los intentos de cantar ‘sólo te pido que se vuelvan a juntar’".
La periodista de La República continuó:
"El pasado sábado miles de personas encararon su propia travesía (el lugar estaba plagado de banderas argentinas) hasta el Velódromo sin hacer diferencias, como si nadie se hubiese enterado del fin.
Resurgieron los cantos ricoteros empolvados en los placares, como el clásico ‘vamo’ lo redó’ o las incontables banderas con las leyendas ‘PR’..."
El periodista de Página 12 continuó:
"Algunas costumbres nunca cambian: como solía hacer antaño, el Indio tomó el micrófono ante el fervor del público que había ya aguardado demasiado por su carraspera".
La periodista de La República continuó:
"Y fue notorio que algunas costumbres no cambiaron: el público que ya había aguardado demasiado tiempo bajo una lluvia que no cesaba".
El periodista de Página 12 continuó:
"Enseguida se escucharon los acordes de Nike es la cultura, seguido de Amnesia. Entonces, Solari habló de su relación con el público: ‘yo muchas veces me jacté de ser fiel, tomando a la fidelidad más como algo perverso que como una virtud. Les agradezco a todos el grado de perversión que han tenido conmigo’".
La periodista de La República continuó:
"Al instante se escucharon los acordes de Nike es la cultura, seguido de Amnesia. Entonces, Solari saboteó nuevamente el micrófono (ya sin gafas) para agradecer conmovido..."
En otro pasaje el periodista de Página 12 escribió:
"Se suponía que el Indio estaba presentando su disco El tesoro de los inocentes (bingo fuel), pero —tal como había adelantado— junto a su banda (Baltasar Comotto y Gaspar Benegas en guitarras, Marcelo Torres en bajo, Hernán Arami en batería, Pablo Sbaraglia en teclados y samplers) promovió una verdadera fiesta ricotera".
En otro pasaje la periodista de La República escribió:
"Se suponía que Solari estaba presentando su primer trabajo El tesoro de los inocentes (bingo fuel), pero, como estaba previsto, juntó a su banda (Baltasar Comotto y Gaspar Benegas en guitarras, Marcelo Torres en bajo, Hernán Arami en batería, Pablo Sbaraglia en teclados y samplers) para promover una verdadera fiesta ricotera".
En otro pasaje el periodista de Página 12 escribió:
"Desde la platea se veía un hormiguero que saltaba descontrolado".
En otro pasaje la periodista de La República escribió:
"Desde el campo mojado del predio, se veía en las tribunas un hormiguero que saltaba descontrolado".
Los comentarios sobran. Cualquier medio de prensa puede proclamarse honesto. El asunto es serlo. Y que la gente te crea.
Sobre el plagio a una nota de Página 12
Para un periodista escribir sobre la traición de un periodista al periodismo es muy duro. Pero eso es lo que ha ocurrido en estos días. Una integrante de la plantilla de LA REPUBLICA ha engañado con una nota, en primer lugar, a los lectores, y luego al propio diario.
Alertados por un lector y por la publicación de una nota en el diario El País, ha quedado en evidencia el plagio efectuado por una periodista de una nota del colega de Página 12, Mariano Blejman.
La nota, publicada en LA REPUBLICA sobre el recital del "indio" Solari, ex líder de los Redonditos de Ricota es una copia casi textual de la publicada en Página 12. Una reseñaba la actuación de Solari en la ciudad de La Plata el pasado 14 de noviembre, y la otra en el Velódromo de Montevideo, el pasado martes 6 de diciembre.
Ante la evidencia, por lo menos 9 párrafos son una copia textual, sólo queda una posibilidad: pedir disculpas a nuestros lectores, además de pedir excusas al diario Página 12 y a su redactor Blejman.
La Secretaría de Redacción de LA REPUBLICA, enterada del hecho, pidió la renuncia a la periodista, la que que se concretará hoy.
Como hizo el The New York Times, víctima también de plagios y traiciones periodisticas, en palabras de su director, A. M. Rosenthal: "Cuando te equivocas en esta profesión, sólo puedes hacer una cosa: corregirlo tan pronto como puedas".
Es que si hoy los medios de comunicación han caído en la credibilidad esto se ha dado por, entre otras cosas, el ejercicio de la mentira y el engaño.
Los periodistas, por imperio muchas veces de las formas de trabajo, la falta de tiempo y la necesidad de trascender nos hemos convertido en "googlistas". Es muy fácil buscar en el Google y luego copiar. Los periodistas nos estamos suicidando con el "copy y paste". El plagio, con ser una especie de plaga en los medios de comunicacion no es nada nuevo y ninguno está libre de sufrirlo. Lo han sufrido desde las más prestigiosas publicaciones del mundo hasta las más humildes. Sin escalas, desde el primer mundo al tercer mundo, el plagio es una epidemia de nuestra profesión. Y por ello, en este tema nadie se puede eregir en juez de otros.



laveron dijo
y bueno...¡contratenmé a mí! JAJAJAJA
soy muy original pa la cultura!
saludos!!!!!
laura
PD: hablando en serio...qué triste! pudiendo hacer algo de uno y teniendo el espacio, desperdiciarlo así es una lástima.
12 Diciembre 2005 | 03:57 PM