Ellos piensan en sexo cada 52 segundos y ellas una vez al día
Una neuróloga norteamericana investigó las diferencias en la personalidad a partir del cerebro y también descubrió que las mujeres son mucho más charlatanas que los hombres: dicen 20 mil palabras al día contra las 7 mil de ellos.

Los hombres piensan en el sexo cada 52 segundos mientras que ellas una vez al día. Así lo asegura un libro titulado The Female Brain (El cerebro femenino), que además parece confirmar la teoría de que los hombres hablan menos que las mujeres, o, mejor dicho, que ellas hablan casi tres veces más.
En cuanto al sexo, los hombres piensan más en ello por la cantidad de testosterona que poseen, que en el cerebro femenino es de 10 a 100 veces inferior. Lo que sí hace a la diferencia, es el poder de un abrazo: 20 segundos de estímulo les producen a las chicas la oxitocina, hormonas de la atracción.
La autora del libro, una neuróloga norteamericana, afirma que las mujeres hablan 20 mil palabras por día mientras que los hombres sólo siete mil. Las bebas, de hecho, comienzan a hablar antes que los bebés varones.
Louann Brizendine estudió la diferencia entre los sexos desde el cerebro, y la cantidad que hablan es sólo una de las distinciones. En otro punto, ellos se ponen ansiosos al fin de un "proceso" interno, ellas lo demuestran al instante.
Las mujeres comprenden al instante cuando algo no funciona, cuando duele o hace daño, ellos sólo cuando ven lágrimas.
Además, las muchachas recuerdan los detalles, ellos no; ellas se orientan en la noche, ellos precisan la dirección exacta donde deben ir.
La tesis se basa en que los sexos tienen diferencias desde el cerebro. El de las mujeres es más liviano: pesa cien gramos en promedio menos que el masculino, pero que no implica el peso que resulten menos inteligentes, pues el número de células es el mismo, sólo cambia la densidad de éstas.
"Por la resonancia magnética se descubre que las mujeres tienen una especie de ruta directa para desentrañar emociones, mientras los hombres tienen como si fuesen rutas de tierra, de ripio, rurales", explica. "El porcentaje de neuronas en el área del cerebro asociada a las emociones y a la memoria es mayor en las mujeres, un 11%", añadió.
En suma, dice la científica, ser mujer implica tener una enorme e invisible antena para comprender el mundo, constantemente atentas a las emociones y necesidades a su alrededor.
Brizendine estudió los cerebros de adolescentes, fetos y abuelas, y afirma que en todos los casos los sesos de las mujeres son máquinas creadas para la conexión, que les permitieron predecir qué precisan su ambiente, sus hijos o sus hombres.



operadoor dijo
Menos mal, de otra manera, estaríamos todo el día procreando, o en su defecto, fornicando
24 Agosto 2006 | 12:46 AM