El 11 de septiembre continúa redefiniendo al periodismo en Estados Unidos
En una nota para la revista Norteamérica PR Week, el periodista Hamilton Nolan se refirió a los cambios que atravesó el periodismo en Estados Unidos después del atentado a las Torres Gemelas, en septiembre de 2001. Los medios no trataron al 11 de septiembre como una simple historia, sino que más bien respaldaron la postura oficial de dar batalla a los responsables de los atentados. Entre los cambios que menciona el semanario, se encuentra el desarrollo de un gran interés por la política de Medio Oriente como también, una cobertura con foco en discusiones teológicas sobre el Islam y que Afghanistan fuera, por un tiempo, el país más observado del mundo. Nolan recalcó que es hora de que los comunicadores adviertan que los efectos del 11 de septiembre son permanentes.
El atentado del 11 de septiembre cambió muchas cosas en Estados Unidos. La práctica del periodismo es una de ellas. Cinco años después, el mundo de las noticias todavía siente los efectos de esa rara y fuerte historia que definió muchas carreras y puso en acción cambios permanentes.
Los medios no trataron al 11 de septiembre como una simple historia, sino más bien como un llamado a las armas. Si bien existieron guerras mundiales que abarcaron amplios territorios de varios continentes, esto fue distinto. La coexistencia de un enemigo vagamente definido con la incertidumbre sobre si esto era de hecho una “guerra” colisionó con la inherente tendencia pro-norteamericana de los medios de Estados Unidos en cualquier asunto internacional para mostrarles a los periodistas que muchas nuevas habilidades eran indispensables.
Así como cambiaron la mentalidad del público y las estructuras de poder, también se modificaron los medios y sus mandatos. Se desarrolló un gran interés desde la nada por la política de Medio Oriente. Discusiones teológicas sobre el Islam se convirtieron en una opción posible para las portadas de los diarios. Afghanistan fue, por un tiempo breve, el país más observado del mundo. Y para hacer extensivo que estos cambios en la cobertura representan cambios subyacentes fundamentales en la forma en que aquellos que trabajan en los medios juntan las noticias, los comunicadores profesionales deben reconocer que llegó el momento de considerar a los efectos del 11 de septiembre como permanentes.
Christine Tatum, presidente de la Society of Professional Journalists (SPJ- o Sociedad de periodistas profesionales) y redactora del área de negocios de The Denver Post, dijo que la prensa cumplió con los imperativos que suponía la cobertura del nuevo paisaje internacional mediante la reforma y evolución de su propio pensamiento en los últimos cinco años.
“Una de las cosas que creo que el 11 de septiembre hizo por el periodismo...es que ciertamente estimuló a los periodistas a comprender mejor la importancia y la sensibilidad que se requiere cuando se cubren asuntos que involucran a varias etnias”, dijo. “La conciencia por la comunidad árabe aumentó, también del Medio Oriente en general. Ese definitivamente fue el legado más imponente que dejó el 11 de septiembre”.
Por supuesto, la habilidad para aprender rápidamente algo nuevo siempre fue un requisito indispensable para cualquier periodista. El trabajo no demanda el entendimiento sobre absolutamente todo, sino saber a quién llamar cuando se necesita cierta información. Pero la diferencia con el 11 de septiembre es que su impacto en cada esfera de la sociedad y en la vida diaria en Estados Unidos provocó que los medios tuvieran que aceptar que toda su estructura cambiara, y debieron adaptarse consecuentemente.
“Yo creo que muchos periodistas también descubrieron el Islam”, admitió Tatum. “Varios reporteros debieron volver y repensar las diferencias teológicas entre el judaísmo, el cristianismo y el Islam. La gente está recurriendo a esas dinámicas ahora que deben escribir o transmitir sobre eso”.
Las implicaciones de este nuevo foco en las diversidades étnicas y religiosas todavía no se definieron. Pero estas diferencias interreligiosas no eran como las otras, estas tienen un pequeño matiz de peligro. Incluso algunas de las reformas positivas que se produjeron a partir del 11 de septiembre no pueden escapar al hecho de que los periodistas las abordaron en una atmósfera de miedo y confusión.
Para los comunicadores profesionales que buscan influenciar a los medios, vale la pena parar y tratar de comprender el rol que el 11 de septiembre jugó y sigue jugando en la última media década.
La cobertura de la industria del petróleo es actualmente inseparable de la cobertura de la política internacional y la guerra. El trabajo del departamento de asuntos públicos despertó la sospecha con el surgimiento de distintos escándalos. Y cualquier suceso puede derivarse en una discusión sobre seguridad geopolítica si una compañía tiene una presencia bastante significativa en Medio Oriente.
Las necesidades del momento absorbieron muchos recursos de las áreas mas vanas del periodismo que luego se utilizaron en la cobertura de la guerra y la política. Sin embargo, cuando se recuperen esos recursos, los periodistas cambiaron su perspectiva debido a su experiencia post-guerra.


