Oriol Maspons retrató como nadie la Barcelona de la Gauche Divine. Humor y erotismo.
Durante el periodo de la Gauche Divine en Barcelona el mundo giraba alrededor de la calle Tuset y los cuerpos de las bacantes - rubias, poliglotas, promiscuas- bailaban en Bocaccio.
Las modelos venían de París, Teresa Gimpera ejercía el dictado preanoréxico, Juan Marsé infundía coraje y Oriol Maspons, un voyeur nacido en 1928, sin creerse demasiado el tema de la fotografía disparaba a placer sobre ese eterno femenino que a finales de lo sesenta y principio de los setenta emergía como una plataforma reluciente en medio de la anodina España del franquismo.