El sábado pasado fui aver a Dino y su banda en la Feria del Libro. Allí estaba el viejo trovador a quien considero uno de los mejores letristas e intérpretes de Uruguay. Las canciones de Dino, ya con 61 años, son clásicas, dejaron de ser de él para ser parte indisoluble de varias generaciones. Por más que se le de vuelta hasta ahora no se han escrito temas como Tablas, Milonga de pelo largo, Arma de doble filo están dentro de los mejores textos de la música popular uruguaya.
Cuando escucho a Dino me emociono, se me paran los pelos: su voz sin grandes elementos sonoros da en el clavo donde tiene que dar y pega como un cross en la mandíbula, pero en medio del corazón.
Ahora, después de un largo periplo, que incluyó un tránsito por Suiza, Dino, el montevideano, vive en Dolores, en el departamento de Soriano y desde alli sigue componiendo y sigue dando una mano a quien se quiera acercar a hacer música. Porque otra de las características de Dino es su humildad. El no sabe o no es consciente que sigue escribiendo las mejores páginas de la música popular uruguaya y le da vida a todos los que se le acercan y que saben que, al lado de Dino, el camino se les hace más rápido.
El sábado en la Feria del Libro estuvo en el escenario, al aire libre, uno de los próceres de la música uruguaya y muchos no lo supieron o no fueron conscientes.
Y por allí además, estaba presente, ya bastante recuperado de su bajón anímico y profunda depresión otro de los próceres de la música uruguaya: Mario "Chichito" Cabral.
La historia de Dino, nacido como Gastón Ciarlo, comienza el 30 de setiembre de 1945 en Montevideo. Comenzando a estudiar guitarra a los 8 años, Dino se convertiría en un referente incuestionable de nuestra música popular.

Ya en los 60 lidera el grupo "Los Gatos", grabando en 1969 "Hay Veces", ubicandoce entre los pioneros del candombe-beat. Al comenzar la década del 70 edita su primer L.D. "Dino" (Eco Mallarini Prod. 1970), para luego formar los "Montevideo Blues", con quienes edita un histórico álbum cuyo primer tema era "Milonga de pelo largo" ("Montevideo Blues", Macondo 1972).

Al tiempo se incorpora al exitoso grupo "Los Moonlights", con los que edita dos discos "Moonlights" (De la planta 1973 y Macondo 1974), abandonando el éxito comercial para formar con Chichito Cabral y Yamandú Pérez la banda candombera "Cero Tres", editando "Tengo mucho miedo" (RCA 1974).

Luego de un breve retorno con "Los Moonlights", graba en 1976 su segundo disco solista "Vientos del sur" (Ayuí 1977), y ante la emigración de "Los Moonlights" a España, Dino abre un paréntesis hasta 1979 incorporándoce al movimiento del Canto Popular Uruguayo pero conservando el sonido roquero que siempre lo individualizaba.

En ese año edita "Hoy Canto" (Sondor 1979), dos años más tarde aparece "Milonga" (Sondor 1981) y finalmente "Los Tanos" (Sondor 1983), continuando con las presentaciones solistas o junto a diferentes artistas, como el ciclo "TROVADINIANDO" junto a Hugo Trova, o en recitales multitudinarios como el organizado por ADEMPU en el estadio Luis Franzini (7/4/84) editado por Sondor.

En la segunda mitad de los 80 vuelve a abrir un paréntesis dentro del cual estuvo viviendo en Suiza y a su retorno se radica en la ciudad de Dolores (departamento de Soriano).

Desde allí, conforma un nuevo grupo, "La Dolores", con los que edita "Cruzar el río" (Ayuí 1997), ese mismo año se edita "Antología de Gastón Ciarlo Dino" (Sondor 1997).

Los temas de Dino han sido interpretados por los más importantes exponentes de nuestra música y de los más diferentes estilos, desde Alfredo Zitarrosa, Pablo Estramín o Mauricio Ubal, hasta grupos de rock como Niquel o La Trampa.

En diciembre de 1997 se presentó en Montevideo después de 10 años, y desde entonces junto a "La Dolores" continúa trabajando entre otras cosas, en lo que más nos gusta, su buena música.

"La Dolores" son: Joel Gonnet (teclados y arreglos), Milton Ruiz (guitarra), Marcelo Vico (batería), Fabio Vico (bajo) y Humberto García (percusión) junto a Dino en guitarra y voz.

Milonga de Pelo Largo (1972)

Milonga de pelo largo de ojos oscuros
como la noche
como la noche.
Historia de veinte años de penas grandes
para mi gente
para mi gente.
Consuelo de los que viven siempre arrastrados
por la rutina
que cosa seria.
Recuerdo de los que huyen de nuestra tierra
de la miseria
de la violencia.
Te ofrezco mis margaritas que están vacías
que están marchitas
que ya están secas.
Te doy todas las renuncias de cosas simples
que llevo hechas.
Trabajo para esa máquina que se pudre
que no funciona
que no produce.
Frazada del pobre hombre que siente frío
y no se queja
ya no se queja.