Los anónimos llegados a Presidencia y que involucran al "vicepresidente Rodolfo Nin Novoa y a su hermano, Gonzalo, con empresarios en una suerte de trama delictiva pegaron muy fuerte en la interna del Frente Amplio y del gobierno.
Muchas han sido las hipótesis que se manejan sobre el origen de los anónimos, y sobre ese punto se han lanzado varias investigaciones, tanto en el propio gobierno como en la fuerza política que arropa a los hermanos Nin, esto és el grupo Alianza Progresista. Si una ola de rumores es un mal que acosa a los políticos, lo que está golpeando a la coalición de izquierda ya es una suerte de tsunami.
Es que varias fuentes consultadas por planB fueron contestes en señalar que se espera otra andanada sobre dirigentes de la coalición y, por lo menos, dos fuentes fueron más allá y dijeron saber que hay un nuevo anónimo con denuncias que involucraría a un ministro, que sería el de Transporte y Obras Públicas, Victor Rossiy a un embajador, el de Uruguay enVenezuela, Gerónimo Cardozo.
La versión ya ha llegado a oídos de los involucrados y, según dijeron las fuentes a planB, esperan su difusión confiados en que no hay nada para esconder de la gestión.
El domingo pasado, el periodista Raúl Legnani escribió en el diario La República que hay un borrador anónimo contra otros dirigentes del Frente Amplio. Según el articulista, "se trata de la segunda etapa de la operación de desprestigio contra el gobierno progresista".
Más allá de si se concretará o no la segunda tanda de anónimos, todo parece indicar que el origen de los mismos ha contado con el apoyo de integrantes de la izquierda en una interna feroz. La revista Caras y Caretas difundió que los autores de los anónimos fueron los ex militares Jorge Semblatt, candidato a ser director nacional de Inteligencia, y Walter Villanueva, ex integrante de la logia Tenientes de Artigas, quien reaccionó pidiendo a la ministra Azucena Berrutti que se lo investigue.