El coronel en su laberinto
Para el último programa de Código País (19 de diciembre de 2007) y como parte de la repercusión de la prisión del dictador Gregorio Alvarez, le hice una entrevista al coronel retirado Eduardo Ferro, acusado de haber matado al escribano Fernando Miranda, del secuestro de Lilián Celiberti y Universindo Rodriguez en Porto Alegre, además de haber estado en el operativo que culminó con la muerte del obrero de UTE e integrante del Partido Comunista, Oscar Tassino.
En ese programa tambén participé, junto con Aldo Silva, en la entrevista en piso con el ministro José Mujica.
Pero lo que tuvo mucha repercusión fue a entrevista a Ferro. Creo, y se lo dije al mismo militar una vez que culminé la entrevista, que a raíz de la misma iba a ser citado por la Justicia.
He aqui algunas de las repercusiones de la entrevista en los distintos medios de comunicación uruguayos.
Planb
Coronel Ferro: 'Si me llaman, puedo ir a la Justicia'
'ÁLVAREZ ES RESPONSABLE DE LOS ACTOS DE SUS SUBALTERNOS'
El coronel (r) Eduardo Ferro dijo ayer en Código País que el general (r) Gregorio Álvarez es responsable por el accionar de sus subalternos. Y, aunque admitió que cometió errores, aseguró que no participó en la mayoría de los hechos en que se lo involucran.
Ferro fue uno de los pocos militares retirados que aguardaron fuera del juzgado el día que Álvarez fue notificado de su pedido de procesamiento con prisión.
Consultado acerca de la resolución judicial, dijo: "Es una situación triste, no deseada. Y, viendo cómo se han dado los procedimientos judiciales de este caso, me queda un poco el sentimiento de tristeza personal porque creo que no se han cumplido todas las instancias del debido proceso".
A pesar de que sostuvo que, por el carácter jefárquico de las Fuerzas Armadas, Álvarez, "como todo comandante, es responsable de lo que sus hombres hagan o dejen de hacer", destacó que en aquellos años se perdieron los marcos de referencia y algunas "actitudes personales, no de cuerpo" fueron causantes de apremios físicos que "cuando se vieron se pararon".
A la vez, destacó que los militares vivieron esos días como "una catástrofe [porque] acá había muertos todos los días".
En ese sentido, afirmó que la reconstrucción del pasado reciente que realiza el gobierno "está sesgada", ya que, por ejemplo en el Museo de la Memoria "tienen prendas de un solo lado y de las otras no".
Ferro aseveró que se atreve a hablar de lo ocurrido durante la dictadura porque piensa que "hubo una estrategia de silencio austero que se agotó". "Entonces, yo veo que hay ciertas cosas que considero injustas en cuanto a la verdad y quiero dar mi versión".
Asimismo, admitió que existieron coordinaciones con los ejércitos regionales, y hasta reconoció que custodió a Lilian Celiberti y Universindo Rodríguez desde Porto Alegre hasta Uruguay. "Lo único que puedo decirle, porque estoy sometido al secreto militar, es que yo trasladé a las personas desde Brasil a Uruguay, y fueron detenidas por la Policía y por el Ejército de Brasil".
El coronel, que sólo fue citado por la Justicia en 1985, deslindó responsabilidades en los casos de Fernando Miranda, Óscar Tassino y María Claudia Irureta Goyena de Gelman. Acerca del primer caso, señaló que, debido a que es un tema personal, realiza una investigación por cuenta propia en la que ya tiene "actores identificados", y que esos datos podría presentarlos a la Justicia.
En otro orden, remarcó que desconfía del informe realizado por la Fuerza Aérea que da cuenta de la existencia de dos vuelos clandestinos. "No pongo en duda la intención pero sí la exactitud, que no es lo mismo".
Además, afirmó que no proporcionó datos a la Comisión para la Paz porque no le convenció el hecho de que esa información no fuera difundida.
La Diaria
Memoria frágil
EDUARDO FERRO ADMITIÓ HABER PARTICIPADO EN OPERATIVOS PERO SUS VÍCTIMAS RECUERDAN MÁS QUE ÉL.
El capitán retirado Eduardo Ferro fue entrevistado ayer en el programa “Código País”, de Canal 12, conducido por Aldo Silva.
Es acusado de torturas y de las muertes de Fernando Miranda y del sindicalista Óscar Tassino.
También intervino en la captura de Lilián Celiberti y Universindo Rodríguez, integrantes del Partido por la Victioria del Pueblo (PVP) detenidos en Brasil. El capitán comentó que “en todo enfrentamiento armado se pierden los marcos de referencia” y que “la represión produce muertes y, en algunas personas, excesos”.
Dijo que habla porque la “estrategia de silencio austero” adoptada antes “se agotó”. Reconoció que hubo coordinación represiva con otros países pero negó que hubiera otro vuelo que el llamado “primero”, realizado según su versión para salvar la vida de prisioneros uruguayos en Argentina.
Sobre el caso de Celiberti y Rodríguez alegó que no puede dar detalles por estar sometido a secreto militar y sólo aceptó haber actuado en su traslado desde Brasil, cumpliendo órdenes de un superior cuyo nombre dijo no recordar.
Con la muerte de Miranda aseguró que no tuvo nada que ver y agregó: “Estoy tratando, dentro de las limitaciones que uno tiene por no contar con aparato (...) de llegar a ver qué pasó (...). Cómo trascendió, qué pasó, quiénes fueron los actores, que los tengo identificados. Quiero llegar a la verdad (y) es un tema personal”.
Ferro sostiene que no torturó.
“Si le digo que no me acuerdo, usted se va a reír”, le respondió a Antonio Ladra sobre la muerte de Tassino.
“Cuando uno es ejecutivo a uno le dan una serie de tareas, sabe quiénes son para identificarlos pero el equipo que hacía la inteligencia, el interrogador, era otro”, arguyó.
En cuanto al destino de los restos de María Claudia de Gelman, dijo: “No tengo nada que ver, pero tampoco voy a andar diciendo que no tengo nada que ver como desesperado. ¡Total! Una mancha más al tigre...”.
Otras campanas Ana María Regnier dice recordar claramente a Ferro como uno de los secuestradores de Tassino, junto con los ya procesados Ernesto Ramas y Jorge Pajarito Silveira.
Contó a la diaria que su familia pertenecía al PCU y que en su casa estaba prevista una reunión del mismo. En la mañana del 19 de julio de 1977 despertaron con militares vestidos de particular que los apuntaban con armas largas y detuvieron a Hermes Folle, su marido.
Cuando Tassino llegó a la casa, los militares lo llevaron a un cuarto, lo golpearon y luego lo subieron a una camioneta. Nunca más se supo de él. “El 21 vino Ferro de noche con una mujer. Parecía un estudiante, de vaqueros y campera.
Habló muy bien, nos dijo que a mi marido lo iban a dejar en libertad. No entendíamos por qué y era porque habían matado a Óscar”, afirmó Regnier.
Universindo fue detenido en Porto Alegre el 12 de noviembre de 1978, junto a los hijos de Lilián, a quien ya habían atrapado en la rodoviária. Encabezaron la operación el entonces capitán del Ejército uruguayo Glauco Giannone y un brasileño. Después de torturarlos los trasladaron a Uruguay y, en la ruta 8, los recibió un grupo encabezado por Ferro, que los condujo a Santa Teresa, en Rocha. Allí volvieron a torturarlos y Ferro le hizo un simulacro de fusilamiento en la playa, indicó.
Luego, el mismo Ferro llevó a Celiberti de nuevo a Porto Alegre para montar una ratonera que debió levantarse de apuro cuando otros integrantes del PVP enviaron a periodistas a la casa.
< Guillermo Garat>
El País
Coronel retirado critica procesamiento de Álvarez
Ferro califica de "triste" la situación y niega acusaciones
Tras el procesamiento de Gregorio Álvarez, el coronel retirado Eduardo Ferro dijo que "viendo los procedimientos judiciales en este caso me queda un sentimiento de tristeza personal porque creo que no se han cumplido con todas las normas del debido proceso".
Ferro explicó anoche en Código País de canal 12 que asistió al juzgado a acompañar a Álvarez para expresarle su apoyo pues se trataba de "un camarada que estaba en una situación difícil".
Consultado acerca de la responsabilidad de Álvarez, Ferro dijo que por norma institucional todo comandante es responsable de lo que sus hombres hagan o dejen de hacer, "Más allá de que él tenga el detalle, el cómo, el por qué".
En relación al golpe de estado dijo que no fue "cruento" aunque reconoció que existieron desgracias. "En todo enfrentamiento armado, cuando las pasiones se suben, se pierden los marcos de referencia y el ser humano deja de ser humano y se cometen atrocidades", dijo Ferro.
El coronel retirado explicó que se decidió a hablar pues entiende que la "estrategia de silencio austero se agotó" y negó que haya existido un pacto de silencio. "Es imposible que exista el pacto, no hay información", afirmó.
Ferro puso en duda la exactitud del informe que presentó la Fuerza Aérea en relación a los llamados "vuelos de la muerte". "Yo solo conozco un vuelo de personas que estaban en Buenos Aires y que las iban a ejecutar", y agregó que "con eso se les salvó la vida". El militar afirmó que le "asombra" y le "desagrada" que se diga que se trajo gente para ejecutarla.
Ferro negó las acusaciones que lo vinculan tanto al asesinato de María Claudia García de Gelman como al del escribano Fernando Miranda y al secuestro de Lilián Celiberti y Universindo Rodríguez Díaz.
Negó haber participado en apremios físicos, aunque reconoció que existieron pero que no se puede responsabilizar a las Fuerzas Armadas.
El Espectador
Coronel retirado Ferro admite traslados desde Brasil
Ferro señaló en el programa Código País que se atreve a hablar al respecto porque piensa que hubo una estrategia de silencio austero que se agotó. "Hay ciertas cosas que considero injustas en cuanto a la verdad y quiero dar mi versión", dijo.
Por otra parte, manifestó desconfianza respecto al informe realizado por la Fuerza Aérea donde señala la existencia de dos vuelos clandestinos. Ferro puso en duda la "exactitud" de los datos.
Respecto al procesamiento de Gregorio Alvarez, el coronel retirado dijo que "es una situación no deseada" aunque agregó que "como todo comandante, es responsable de lo que sus hombres hagan.
La República
El coronel represor negó haberle dado muerte
Ferro investiga muerte de Miranda

El coronel Ferro. Entre el secreto militar y el arrepentimiento. Ferro en "La Tele"



