Un presidente reelegido y otro advertido
El socialismo se impuso en las elecciones generales españolas, con lo que José Luis Rodríguez Zapatero se mantendrá como Presidente de Gobierno.
En total, el socialismo logró 169 escaños contra 153 del conservador Partido Popular. En porcentajes, Rodríguez Zapatero cosechó el 43,1 por ciento de los sufragios contra el 40,1 de su rival Mariano Rajoy.
Respecto de la anterior elección general, hace 4 años, ambas fuerzas lograron subir el número de diputados en el Congreso, los que elegirán al premier. A Rodríguez Zapatero le faltan apenas 7 escaños para conseguir la mayoría absoluta y así poder gobernar. Por eso, deberá tejer algún acuerdo con fuerzas minoritarias.
Buena parte de los votos que dieron la victoria al oficialismo provinieron de Cataluña, donde la derecha fue pulverizada. Allí, los nacionalistas moderados de Convergencia y Unión obtuvieron 10 bancas, las mismas de hace 4 años, mientras que
"Hemos trabajado bien; ha valido la pena. Siempre tuve en claro que no debía defraudarlos", dijo el ganador de la jornada ante sus seguidores al confirmarse el triunfo. "Hemos sacado más votos que nunca. Somos el partido político de España que más hemos subido en votos, en porcentaje y en escaños”, aseguró por su parte Rajoy, quien no dijo claramente que reconocía la derrota. Aunque no fue tan dura como se suponía, la caída de los conservadores es vista como corolario a una estrategia errada de oposición, centrada los últimos 4 años en la confrontación total con los socialistas.
En Francia
El presidente francés Nicolás Sarkozy sufrió un revés en la primera vuelta de las elecciones municipales.
Los socialistas consiguieron una victoria, que, sin embargo, no fue tan arrolladora como se pensaba. Obtuvieron el 47 por ciento de los sufragios contra el 45 de
"No ha sido un maremoto, pero sí una derrota clara”, reconocían en el oficialismo sobre los resultados del comicio. La clave del triunfo estuvo en la alta participación. Además,
Empero, una lectura permite suponer que Sarkozy es castigado por su modo de gobernar: su atlantismo, es decir, la cercanía con Estados Unidos, no es bien vista. Aspectos de su vida sentimental tampoco han sido del agrado de la mayoría de los franceses, sobre todo el publicitado romance con la modelo y cantante Carla Bruni, que termino en matrimonio.


