Las señas de identidad
Durante años, todos aquellos en los que fue oposición, y de las descarnadas, el Frente Amplio, sus dirigentes, fustigaron con dureza a los partidos tradicionales por el clientelismo político, por el uso y el abuso del Estado en muchos casos para fines no totalmente claros.
Hoy, que el oficialismo se encuentra inmerso en una áspera disputa por las candidaturas, queda claro que este Frente Amplio, el mismo que se rasgaba las vestiduras en el pasado, padece del mismo mal que blancos y colorados.
¿Es una disputa por el programa el que enfrente hoy a la dirigencia oficialista? No. Todo indica que más allá de los nombres, que a esta altura son muchos, y todas las combinaciones posibles de fórmulas presidenciales en danza (con Danilo Astori siempre a la cabeza o José Mujica a la cabeza y a los dos) lo que hay es una sorda lucha por el poder y reparto o mantenimiento de cargos.
A guisa de ejemplo lo ocurrido en las últimas horas en la agitada interna del Frente Amplio: puede haber una fórmula integrada por Mujica y el director de
Pero además hay otras variables: si el Partido Socialista acompaña con sus votos a Mujica presidente, los del MPP, a cambio, planean cederles a los conducidos por Eduardo Fernández
En verdad, todo muy poco claro y más bien entreverado.
¡Qué tiempos aquellos!
Hace ya 19 años el Frente Amplio, en la oposición, debatía con munición gruesa sobre la existencia de dos izquierdas en su seno y sobre la posibilidad de presentarse con dos candidatos: la de en aquel momento conductor de
Los partidarios de Seregni argumentaban que la candidatura única era una seña de identidad de la izquierda, del mismo modo que el programa único.
La falta de un acuerdo terminó con la ruptura del FA y la fundación del Nuevo Espacio, una formación integrada por
A pesar de ello, la coalición de izquierda logró su gran objetivo, la intendencia de Montevideo a la par que surgía un nuevo líder: Tabaré Vázquez.
Hoy en el Frente Amplio no se habla de ruptura; ya se fueron los que se querían ir, los sectores ultras, hoy enmarcados en
Hoy el Frente Amplio ya sabe del uso y el abuso del poder en el gobierno.
Hoy el Frente Amplio sabe que no está inmune a la corrupción, varios hechos lo atestiguan.
Hoy en el Frente Amplio se dieron cuenta que las cosas no son blancas o negras, que predomina una amplia gama de grises.
Hoy el Frente Amplio sabe que gobernar no es tan fácil como se creía.
Hoy el Frente Amplio parece haber perdido su señal de identidad, tiene cinco precandidatos habilitados por su orgánica y que por orden alfabético son: Astori, Carámbula, Martínez, Mujica y Rubio.



La Ciudadana dijo
Digamos que el Frente Amplio quedó enmarcado en lo que ellos despectivamente llaman patidos tradicionales, con los mismos problemas internos, con las mismas pujas por el poder, pero, a mi humilde entender, con más errores que aciertos, tanto en el gobierno como en la IMM, en el manejo de su propia interna, y el fracaso total que ha sido la imposición del actual presidente, de su candidato, al que Mujica enfrentó a pesar de haber dicho que "ni en pedo" sería candidato en febrero de este año.
El poder es mal consejero. Así hemos visto como se han aprobado leyes que son contrarias a la Constitución, o que carecen de base jurídica o que tienen vicios legales.
Esto no es lo que querían los fundadores del Frente Amplio en aquel año 1971, esto no es lo que soñaba Seregni para su partido, lejos está aquel sueño que movió a un grupo a formar este partido.
3 Diciembre 2008 | 12:44 PM