Un viento que fue brisa
Otra telenovela que se ha venido tejiendo durante meses dentro del sistema político uruguayo llegó a su fin: Carmelo Vidalín, el por dos veces intendente de Durazno, y, por lo tanto, imposibilitado de conseguir ahora un nuevo período, arregló con Luis Alberto Lacalle y sumó fuerzas a la candidatura del ex presidente.
El sueño de Vidalín duró poco, apenas unos 313 días, como tituló el diario La República el día que se conoció, oficialmente, lo que era un secreto a voces en los mentideros políticos.
Es que la candidatura de Vidalín que nació como una cuña en medio de una disputa muy fuerte entre dos pesos pesados, no logró crecer mucho en la consideración pública. Es que, entre otras cosas, a Vidalín todavía le falta bastante para ser un candidato a presidente con la consiguiente proyección nacional.
Vidalín creyó que bastaba con poner en el mapa a Durazno con el Pilsen rock o las otras fiestas, e incluso con desarrollar una intensa obra que le cambió la cara al departamento. No, no basta con eso, es necesario mucho más, como por ejemplo tener un discurso que pueda enamorar a los votantes y por supuesto una estructura de dirigentes a nivel nacional, de la que hoy carece.
Por ahora, Vidalín es un buen dirigente local, al que ciertos sectores de la población a nivel nacional conocen, pero no mucho más y que sufre lo que se podría llamar "el síndrome Chiruchi". El intendente de Durazno ha dicho alguna vez que su par de San José ha sido su espejo en lo que accionar político se refiere; una verdad como pocas. Juan Chiruchi ha sido, además, de cinco veces intendente, ya casi se lo podría catalogar como "patrono" de San José, ministro y candidato a vicepresidente, pero su idea de trascender a lo nacional no ha sido todo lo exitosa que el maragato hubiera querido.
Y Vidalín parece estar recorriendo el mismo camino. Hoy, por lo pronto, le falta un largo trecho. Para ser un dirigente nacional debe transitar un largo camino, foguearse en el Parlamento, andar el país entero una y otra vez, y sobre todo, formarse, capacitarse, tratar de ser el mejor. Tiene, como la mujer del César, que serlo y parecerlo. Hoy, su anhelo nacional naufragó y no tuvo más remedio que regresar al sector del que salió. Es cierto que lo hizo a través de un sistema por el cual está y no está, pero lo cierto es que a nivel popular Vidalín ya es parte del "lacallismo".
Lacalle a su turno recibió a Vidalín y para ello, pragmático y viejo zorro de la política, debió olvidar rápidamente aquello de "debajo del árbol frondoso no crece ningún pasto", una frase acuñada por el jefe comunal para explicar su pretensión presidencial. Es posible que en cambio recuerde que Vidalín se sumó al Herrerismo en momentos en que arreciaba la, llamada por Lacalle, "embestida baguala" por las denuncias de corrupción durante su administración.
¿Qué papel jugará Vidalín en el seno de la Unidad Nacional (UNA)?
Por lo pronto, con su magro porcentaje de votos, según las encuestas, y a pesar de ello, puede decidir la elección interna a favor de Lacalle y por ende quien le puede disputar la presidencia al Frente Amplio en la segunda vuelta. Pero hay otro papel que parece que Vidalín tiene reservado en el seno de la UNA y es el de ser un poco el hombre de choque, de confrontación con el grupo de Larrañaga.
En las últimas horas, Vidalín ha salido muy duro contra el senador Eber da Rosa, uno de los principales operadores del ex presidente del Directorio del Partido Nacional.
Vidalín llamó a Da Rosa "mentiroso", luego que éste afirmara, la semana pasada, que el intendente de Durazno se unió a Lacalle porque éste le ofrecía más que Jorge Larrañaga, dando a entender que no negociaba por acuerdos programáticos sino por cargos.
En puridad lo que dijo Da Rosa no es más que repetir en voz alta algo que es palabra corrida dentro de Alianza Nacional.
Pero lo cierto es que más allá de los acuerdos programáticos, las alianzas políticas se hacen también en base a promesas de cargos y apoyo monetario, por lo que el tiempo, implacable al fin, dirá.
Así que ahora para el Vidalín presidente habrá que esperar hasta el 2015, siempre y cuando el líder de Soplan Vientos Nuevos haga bien los deberes.



Charly dijo
Mi saludo caluroso deseandote lo mejor para ti y los tuyos, nacionales y extranjeros, en este fin de año. Yo estoy en El Fortin, con un grupo de mi familia. Esta noche comeremos un corderon a las brasas que yo tengo que hacer.¡Problema! Un abrazo.
31 Diciembre 2008 | 11:23 AM