El centro, la derecha y las dos izquierdas
Estamos a 59 días de las elecciones internas. Los candidatos de todos los partidos ya comienzan a apretar sus cinturones para el sprint final. Falta menos de dos meses y hasta ahora, salvo algún chisporroteo menor, la campaña en los tres partidos se ha desarrollado de manera cuasi fraterna.
Pero eso seguramente cambiara de aquí al 28 de junio. Es que en las dos principales colectividades, en el Partido Nacional y en el Frente Amplio se juega un partido muy importante como lo es definir quien será el candidato y, sin duda, el próximo presidente de los uruguayos.
Hay, sin embargo, una diferencia: en el Frente Amplio la decisión ya está tomada, o casi tomada; es casi inevitable que el candidato de la izquierda sea José Mujica. En el Partido Nacional, en cambio, todavía hay margen de duda, puede ser Luis Lacalle, quien hoy encabeza todas las encuestas de opinión o Jorge Larrañaga, que le sigue a pocos pasos.
En el Partido Colorado la definición ya es un hecho: Pedro Bordaberry será el candidato de una colectividad que no tiene posibilidades de acercarse a la presidencia pero que tendrá la llave, de acuerdo a la votación que obtenga, de ser quien defina, ya que los blancos por sí solos no le ganan al Frente Amplio.
Estas elucubraciones se dan ahora, antes de las internas, y siempre pensando en que habrá una segunda vuelta, algo probable. De no haber segunda vuelta es casi seguro que el próximo presidente de los uruguayos sea Mujica.
Ahora, ¿qué puede pasar de aquí al 28 de junio? ¿Qué tipo de campaña se vivirá? Es casi seguro que dado el poco margen que separa a Larrañaga de Lacalle se pueda asistir a un enfrentamiento mucho más duro del que se ha podido ver hasta ahora, donde no ha pasado de la reivindicación de ser de centro y wilsonista y su rival de derecha de parte del líder de Alianza Nacional, en contraposición a Lacalle, que se jacta de su pasada gestión como presidente.
Por dónde ira la campaña de Lacalle y Larrañaga no es muy claro, pero lo cierto es que ambos se están extremando en la búsqueda de apoyos y de mostrarlos de la mejor manera posible. Quieren que se sepa que detrás de ambos candidatos hay un equipo funcionando y elaborando ideas para el país. Los rostros y las palabras duras vendrán conforme se acerque el acto eleccionario, pero seguro que no tanto como en 1999, cuando la virulencia de la interna desarmó a los blancos.
Es que ambos saben que en todo caso después del 28 de junio deberán unir fuerzas.
Por el lado del Frente Amplio la interna viene más complicada porque Mujica navega sin problemas, salvo los inesperados apoyos surgidos desde Argentina por parte del kirchnerismo. Pero en líneas generales la estrategia de presentarse como víctima, que maneja el líder tupamaro, le da buenos resultados.
En cambio, Astori deberá extremarse y desplegar toda su artillería: la fina, la pesada y lo que encuentre a mano para poder acercarse a Mujica.
En una nota publicada el fin de semana pasado en el semanario Bitácora, que se publica junto con el diario La República, Esteban Valenti, el principal asesor de Astori reflexionaba sobre las candidaturas de la izquierda. “La derecha sabe a ciencia cierta que contra la izquierda “Vázquez” (para sintetizar) con todos sus matices y diferencias, es imposible triunfar en las próximas elecciones. Apuesta todas sus cartas a triunfar sobre la izquierda “Mujica”. La izquierda “Vázquez” está hoy representada tanto por Astori como por Carámbula. Y todos lo sabemos, aunque hagamos cuentas electorales”.
La estrategia de Astori pasa por ese camino mostrar que existen dos izquierdas, que hay dos izquierdas en el país como lo hay en el concierto internacional, apelando a la racionalidad del votante frenteamplista y de aquel que no lo es, pero que se siente más cerca de esa izquierda racional moderna (la que representaría Astori) y no la populista (que representaría Mujica y su barra).
El problema que se le presenta tanto a Mujica como Astori será como conciliar ambas izquierdas para el día después, cuando tengan que comparecer unidos en la elección nacional. Hoy no parecen estar en la misma sintonía.



La Ciudadana dijo
Hola Antonio,
no creo que haya dos izquierdas, creo que los seguidores de Vázquez simplemente se vistieron con un ropaje de centro para ganar, y ahora están haciendo lo mismo, gane quien gane, Astori o Mujica, ganará la izquierda, más ortodoxa o más liberal, pero izquierda al fin porque de esta manera buscancaptar el voto de indecisos de centro, los ultra, ya están decididos.
Creo que es sólo una imagen que nos quieren vender.
saludos,
1 Mayo 2009 | 12:33 AM